Estamos de acuerdo en que muchos estudios científicos (por no decir todos) pueden tener consecuencias importantes más allá del estricto campo de la ciencia. Especialmente en el aspecto moral, hay investigaciones que pueden considerarse poco éticas, cuando no totalmente injustificables. Por ello, siempre estaré de acuerdo en que la bioética es una disciplina necesaria y que los comités evaluadores de proyectos deberían considerar.
Sin embargo, la ética no consiste en los argumentos de cuatro chiflados que ven un ataque moral en mandar sondas al espacio, que creen que la biología evolutiva destruye a su dios o que un acelerador de partículas supondrá el fin del mundo. Por eso es necesario que la bioética se constituya como un edificio sólido, fiable y racional, ajeno lo más posible a las paranoias particulares que muchos tenemos.
Un tema muy candente en estos vericuetos ético-morales son las células madre. Si bien cualquier persona mínimamente cuerda estará de acuerdo en que no se pueden criar clones como almacen de órganos, el pensar que utilizando una célula de cordón umbilical estamos agrediendo a la naturaleza humana, al dios creador o a Perico el de los Palotes, me parece -al menos- un poco pasado de vueltas.
Aunque el caso es que no quería hablar de bioética ni de células madre umbilicales, sino abogar por muchos estudios que la gente de la calle suele considerar como inútiles e, incluso, criticar el destinar fondos públicos para su realización. Siempre recordaré como se reían algunos cuando contaba hace tiempo que un amigo mío trabajaba en la pérdida de la cola de las lagartijas.
Pues el resultado de una de estas líneas de investigación se publica esta semana en Nature y curiosamente une ambos conceptos: la utilización de células madre y el estudio de la cola de las lagartijas.
Un equipo aleman-norteamericano dirigido por el Dr. Martin Kragl del Instituto Max Planck ha publicado el proceso celular por el que las salamandras (que en realidad no son lagartijas, sino anfibios urodelos o caudata) regeneran sus miembros. A la luz de su investigación, parece ser que las células de estos animales conservan algún tipo de potencialidad que permite regenerar el mismo tipo de tejido del que proceden, no como las céluas madre pluripotenciales, sino más como ls células adultas humanas que son capaces de curar heridas o unir huesos rotos; eso sí, llevado a su máxima expresión que es la regeneración de un miembro completo.
Malcolm Maden, de la Universidad de Florida y miembro del equipo, aseveraba que los resultados “<em>dan más esperanzas de que un día seamos capaces de regenerar tejidos individuales en las personas y curar sin cicatrices [..] una vez que se entiende cómo se regeneran las salamandras, podremos saber por qué no lo hacen los mamíferos, lo que puede ser útil para tratar el cerebro humano y otras enfermedades”.
El estudio, realizado con la salamandra americana <em>Ambystoma mexicanum</em> abre una vía muy prometedora que no implica, al menos a priori, problemas éticos como ocurre en otros campos de estudio de células madre.





Siempre pueden venir los de la protectora de animales diciendo que es cruel no respetar la intimidad que las salamandras se merecen, jeje. Siempre existirán, me temo, grupos de gente más o menos inculta (en el sentido científico, y a veces, en el sentido total de la palabra) que se opondrán con argumentos peregrinos contra cualquier estudio científico. No sé por qué, pero la gente sigue pensando en los científicos como gente oscura, malvada y con fines oscuros, capaces de poner en peligro a la sociedad con tal de llevar a cabo sus estudios. ¡Qué daño ha hecho la Isla del Doctor Moureau! jejeje. Saludos.
A mí me parece que todos los comités de bioética están de más. Ojo, no la ética de cada trabajo individual, sino los comités que asesoran sobre líneas de investigación completas en general, por ejemplo la inutilidad y hasta las conclusiones infundadas que se sacaron cuando lo del proyecto genoma humano. Menos rollos con la bioética y más politicoética, que nos dan repelús las células madre porque no vienen en la biblia pero nos da igual matar a miles de niños en Angola porque son negros y porque son pobres.
Hola, primera vez que escribo, les mando un saludo desde México
Quería hacer un par de comentarios.
Para empezar buen artículo el del axolote, (se pronuncia ajolote) y que interesante el estudio que se está haciendo respecto a su capacidad regenerativa; aquí en México es muy conocido este animalito, desgraciadamente está en peligro de extinción, pues su habitat natural son los lagos cercanos a la capital mexicana que cada vez son más escasos, una reserva importante para el axolote es el lago de Xochimilco, del que ya queda muy poco por muy bello que sea (se considera patrimonio cultural de la humanidad, si se dan una vuelta por acá les recomiendo que paguen el paseo en trajinera) además el axolote sufre de la depredación de especies no autóctonas introducidas, quien sabe por qué, al lago y por si fuera poco era, y en algunos lugares es todavía, el ingrediente para un platillo típico de la región (en mi infancia llegué a comer un caldo de axolote, me avergüenza decirlo, pero estaba sabroso)
Sería una lástima que el axolote desapareciera, más ahora que veo un estudio tan interesante y potencialmente beneficioso como este (a todo esto ¿el estudio del Dr Kragl es reciente?)
Por otro lado, G de Galleta, respecto a lo que dices en tu comentario de que los científicos son vistos como personajes oscuros, pues desgraciadamente tienes razón, el desconocimiento de lo que es la ciencia y de cómo funciona trae consigo cuando menos un distanciamento con la ciencia, en el peor de los casos una clara animadversión hacia el pensamiento científico, tal vez sea demasiado pretensioso mi comentario, pero creo que a todos los que nos interese o simplemente guste la ciencia (considero que la ciencia es ampliamente disfrutable, incluso recreativa) nos toca hacer, aunque sea un poco, por cambiar esa percepción.
¡Saludos!
Es curioso lo de la pronunciación del Axolote (=ajolote). En España esa x medieval castellana que se pronuncia como “j” creo que sólo la tenemos en tres palabras: “México”, “Texas” y “Ximénez”.
En México supongo que será bastante más frecuente…
En todo caso, es muy apropiado para un anfibio tan peculiar.
PD: A mí de pequeño siempre me intrigó bastante la pérdida de la cola en las lagartijas y su curiosa regeneración. Chico, hay gente que parece que tiene atrofiado el instinto de la curiosidad…
Hola JM!
Gracias por la enhorabuena. Espero que tu padre se recupere pronto.
Algún día me paso por la facultad y te invito a un café.
Un saludo,
Gonn
Espero que tu padre se recupere pronto.
JM, desconocía el asunto. Me uno a lo dicho por Gonn.
Saludos.
IDEM
Gracias, gracias. Parece que va bien el hombre, a ver si en unos días le sueltan.
Y bienvenido al mundo real, dostorsito!!
Eso de “tratar el cerebro humano y otras enfermedades” me ha hecho mucha gracia.
Jejeje, cierto.
Muy interesante el estudio de la regeneración de miembros en conjunto con las investigaciones sobre células madre, parece una línea de investigación prometedora.
Pero mucha gente utiliza un principio natural, que incluso es una ventaja adaptativa evolutivamente: El miedo y rechazo a lo desconocido. Y mucha gente aplica esto con los científicos y a la ciencia, de forma casi indiscriminada.
Hola
Muy interesante el tema, es de los que más me gustan en biología. Sólo comentar que en mamíferos también hay procesos de regeneración.
Un saludo
Aunque el caso es que no quería hablar de bioética ni de células madre umbilicales, sino abogar por muchos estudios que la gente de la calle suele considerar como inútiles e, incluso, criticar el destinar fondos públicos para su realización.
Un país que se considere avanzado SIEMPRE debe destinar fondos públicos a todo tipo de estudios, investigaciones y experimentos,y sin condicionarlo a resultados esperados, pues sin experimentar no podemos saber qué pueda ser válido y qué no.
De este modo, quizás nos evitaríamos exageraciones e insistencias vanas, y obtendríamos conclusiones más objetivas, cosa que les vendría muy bien a los del taller al que llevo el coche, por ejemplo.
Saludos.
Cierto, KC, pero a veces te hartas de oir que es inmoral destinar fondos a la exploración de Marte o a estudiar el comportamiento de las hormigas.
Claro que, cuando años después esos descubrimientos se pueden utilizar para algo que nos beneficie física o económicamente, todo son alabanzas a Pasteur.
Saludos.
Como habeis mencionado a Pasteur quiero recordar que era un hombre de una fe cristiana inquebrantable, y sus trabajos así como su aplastante victoria en la famosa controversia de la generación espontánea con los materialistas ateos hizo historia y provocó tal humillación que nadie se atrevió a volver a investigar el origen de la vida hasta Oparin.
Un saludo
Pedro, este es un error de interpretación sobre el trabajo de Pasteur bastante común, que es utilizado intencionadamente desde círculos creacionistas no científicos.
La generación espontánea, como concepto de que los seres vivos surgen de material inorgánica de forma constante (los ratones de la suciedad, las moscas de la carne en putrefacción, etc.), es el concepto que rompieron Redi y Spallanzani, así como posteriormente Pasteur.
Sin embargo, el origen abiótico de la vida en la Tierra (sobre el que trabajó Oparin) es una historia diferente. Éste escenario no afirma que de un lago caliente surgiera repentinamente un celacanto, sino que intenta explicar cómo pudo aparecer la autoreplicación y posterior formación de células a partir de moléculas orgánicas.
Este último concepto no fue ni siquiera abordado por Pasteur.
Saludos.
Efectivamente, los creacionistas se agarran a cualquier cosa que a ellos les parezca que pueda apoyar sus posiciones, pero se trata de científicos ni les interesa la Ciencia. Normalmente son integrantes de iglesias evangélicas, porque la Iglesia Católica (en conjunto) no apoya estas batallitas ridículas tan del gusto de los Testigos de Jehova y otros grupos parecidos que basan su fe en una inerpretación literal de la Biblia y que por ello niegan la evolución que es un hecho. Otra cosa es no estar de acuerdo con el darwinismo desde una posición científica, pero negar la evolución es sólo producto de la ignorancia. El tema de Pasteur yo lo planteo de otro modo, hay muchos científicos que son creyentes, son dos cosas perfectamente compatibles, al menos dentro del catolicismo. Seguramente no sea posible en en grupos como los Testigos de Jehova, las iglesias anabaptistas, etc.
Un saludo
Por eso me refería al tema de los resultados.
Yo creo que en este tema se subestiman los estudios e investigaciones que fracasan, sinceramente. Pero claro, el fracaso está tan mal visto…
Más cuando sabemos perfectamente que el éxito se construye a base de fracasos.
Saludos.
A lo largo de nuestra cortísima historia la ciencia ha ido comiendo terreno a la fe. Poco a poco se impone el uso de la razón y ahora que podemos decir o hacer lo que queramos sin miedo a que nos pasen por la parrilla empezamos a cambiar el miedo a dios por el miedo a nuestra conciencia.
¡”Progresar o morir”, hombre!
Hablar de ética por… investigar???
Y no les da vergüerza decir que eres más o menos rico a costa del sufrimiento de los demás cuando vendes un fármaco a un precio muy superior a lo que realmente vale???
Siempre que se habla de la llegada del hombre a la luna no puedo dejar de pensar en los purpurados margullando para que no encontrasen las puertas del cielo y ahora lo que veo es al comité de la muerte cabilando hasta donde puede llegar la competencia a jorobarte el mercado.
Desde luego no valen las formas del dr. Menguele pero quedarte de brazos cruzados cuando puedes hacer algo por los demás es muy triste.
Una visita,
http://www.eurocanariasoftalmologica.com/es/noticias/ayudemos-a-patricia/?PHPSESSID=38a9d8612e2bd69aa1559385e25cdbe5
y mil gracias por tu atención
“Y no les da vergüerza decir que eres más o menos rico a costa del sufrimiento de los demás cuando vendes un fármaco a un precio muy superior a lo que realmente vale???”
¿Y quién decide la política de precios?
El blanco está en otro lado, señor.
Y la ayuda que necesita la niña del enlace no tendrían que estarla medingando si se organizaran e hicieran valido un pais de justicia decente. Y eso es aparte de los fondos necesarios para la investigación.
¿A quién pretendes hacer sentir culpables?
al blanco, claro!
Darío, la ética es un asunto muy serio. Lo que para unos es más o menos ético, para otros es pura paranoia. La religión te lo pone más fácil: crees por la fe y te dictan las normas de actuación sin necesidad de pensar. Y no es cosa mala.
El investigador que anteponga su credo a la razón que no investigue, que se quede en su casa rezando. El investigador que anteponga la ética ante la ciencia que se haga médico de familia que seguro que la honra que consiga le gratificará más.
Hay que recordar, echar mano de la Historia y estudiar nuestros errores para mejorar. Pero el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Hasta la llegada del Renacimiento manipular un cadáver era pecado mortal (y de los más jodidos) y en el siglo XIX, el otro día, se ahorcaba al médico que osara trabajar con muertos. ¡Cuánto progresamos cuando nos libramos de la Sagrada Inquisición y los guardianes de la moral!
Y ahora, ¿dónde estamos? ¡En el mismo punto! Aunque sólo es una reminiscencia del pasado, aún escuchamos las opiniones de aquellos que aún no reconocen que SIEMPRE han metido la pata. Lo malo es que les hagamos caso.
La iglesia que dice que usar condón es un pecado o el médico que se niega a realizar un aborto por cuestiones éticas terminan siendo lo mismo. Tú tienes la capacidad de elegir y yo te respeto y te alabo por defender públicamente tu ética. Lo que no puedo tolerar de ninguna forma es que me impongan la voluntad de otros y tenga que doblegarme ante lo que no creo.
Esta es mi postura y si lo que defiendo coincide contigo nos vamos de cervezas por ahí y si no coincidimos también pero no me critiques. Dos opiniones sobre lo mismo significa que uno de los dos está equivocado o los dos pero nunca tendrán la razón los dos así que uno debe respetar al otro si no queremos terminar mal.
En cuanto a lo de la niña, esto no es una cuestión, es una tragedia. Si se hubiese investigado por necesidad y no por dinero tal vez no tendría que salir a otro país y menos pedir dinero para poder seguir… viviendo. ¿Cuántos países investigan con fondos públicos estas enfermedades raras que no son tan lucrativas? ¿Cuántos países dedican parte del erario público a comprar avioncitos, tanques y otros trastos de guerra que, la mayoría de las veces, terminan en el desguace sin uso?
Aquí está la balanza de la hipocresía. Un médico puede objetar el estudio de una célula y vivir muy a gusto con las ganancias de fármacos que podrían salvar muchas vidas pero que sólo puedes comprar si tienes dinero. Y es totalmente legal y perfectamente ético. Tú no tienes la culpa. Yo tampoco. La culpa siempre la tiene el Gobierno.
Veamos.
El asunto entre ética e investigación y/o trabajo, sale a colación constantemente.
“El investigador que anteponga la ética ante la ciencia que se haga médico de familia que seguro que la honra que consiga le gratificará más.”
¿Debo de entender entonces que, por ejemplo, el anfitrión de este blog, dedicado a la comprensión de la entomología, no tiene ética? ¿O Manuel, que se dedica al Teoría Evolutiva? ¿Qué el médico dedicado a la investigación para la cura del cáncer, carece de ética? Ahora bien, ¿cuántos investigadores son los que están recibiendo ganancias por sus investigaciones, por medio de patentes, por ejemplo? De los siete investigadores médicos que conozco directamente (algunos de ellos amigos mios) solamente uno recibe regalías de patente, los demás, no. De los 12 que sé que trabajan en investigación biomédica y química (incluidos los otros siete), en total 2 sé que reciben regalías. Los otros están atenidos al salario que reciben de universidades públicas y/o institutos, también públicos, de investigación. ¿Carecen de ética? E incluso, los dos que reciben regalías en forma de patente, ¿carecen de ética? Yo no los conozco, no me atrevo a decir nada de estos dos, y mucho menos cuando sé que los principales especialistas en ética, los que están impulsando la ética en la escuelas y facultades de Medicina y quienes hablan de ella no parecen ponerse de acuerdo. En negativo, todos podemos estar de acuerdo que el trabajo de Bippo en el campo de concentración no era nada ético, pero fuera de esto, los límites no parecen ser muy claros. Y no me atrevo a pontificar sobre ello, ni sobre nadie, y más si sé que hay también problemas serios en el área de la computación y la matemática.
“¡Cuánto progresamos cuando nos libramos de la Sagrada Inquisición y los guardianes de la moral!
Y ahora, ¿dónde estamos? ¡En el mismo punto! Aunque sólo es una reminiscencia del pasado, aún escuchamos las opiniones de aquellos que aún no reconocen que SIEMPRE han metido la pata. Lo malo es que les hagamos caso.”
Discrepo: en otro momento esta conversación no hubiera podido ser sin terminar con ambos en la cárcel, al menos. ¿Alguien que meta SIEMPRE la pata? No creo, la perfección humana no existe.
“Lo que no puedo tolerar de ninguna forma es que me impongan la voluntad de otros y tenga que doblegarme ante lo que no creo.”
¿Y quién te lo está pidiéndo? Esto es pura proyección tuya, por qué no ves más que el eterno retorno nietzscheano en donde siempre unos cuantos poderosos acaban haciendo lo que quieren.
“En cuanto a lo de la niña, esto no es una cuestión, es una tragedia. Si se hubiese investigado por necesidad y no por dinero tal vez no tendría que salir a otro país y menos pedir dinero para poder seguir… viviendo.”
La tragedia de la niña me parece más por qué da la impresión que el sistema de salud pública español deja mucho que desear. Si alguien tiene que salir de su país para curarse, quizás sea necesario empezar a preguntarse que clase de país es ese. Aquí en México, lo hago todo el mugre tiempo …
“¿Cuántos países investigan con fondos públicos estas enfermedades raras que no son tan lucrativas? ¿Cuántos países dedican parte del erario público a comprar avioncitos, tanques y otros trastos de guerra que, la mayoría de las veces, terminan en el desguace sin uso?”
Y es aquí en donde creo que sigues errando el tiro. Nunguno de nosotros tiene que ver en esa clase de decisiones, aunque quizás sea necesario empezar a preguntarse cuanto más vamos a dejar a los que las toman que sigan haciéndolo de esa manera.
“Un médico puede objetar el estudio de una célula y vivir muy a gusto con las ganancias de fármacos que podrían salvar muchas vidas pero que sólo puedes comprar si tienes dinero. Y es totalmente legal y perfectamente ético.” Legal, quizás, ético, pues … Y finalmente, vuelvo a lo mismo: mientras no exista una definición de ética aceptada, estamos fritos. Por el otro lado, el que alguien viva de su trabajo, ¿es un problema? ¿Puede ese alguien desentenderse de las consecuencias de su trabajo? ¿Quién decide la política de precios? ¿Quién decide quien tiene derecho a la vida y a la salud y quien no? ¿Quién decide cuál es una investigación que no es ética y que es absurda?
Al menos que podamos hablar de estos temas indica un avance que hasta no hace mucho era imposible. Ojalá no lo perdamos. Y por el otro lado, quizás el problema de fondo sea un sistema económico que privilegia la sacrosanta ganancia por encima de cualquier otro valor, y en esto creo que si podemos estar de acuerdo: no es ético.
Saludos.
Dario
“Aquí en México, lo hago todo el mugre tiempo”. ¿Qué te planteas, qué clase de país es España o que en México siempre tienen que salir fuera para recibir asistencia médica? No te entendí bien. De las pocas referencias que tengo de México le reconozco un país interesante donde encontrar una más que prestigiosa universidad y una cultura peculiar de interés internacional. De España existe el tópico de toros y buen vino pero, sinceramente, cuando digo que debería haber más dinero para investigar las mal llamadas “enfermedades raras” y menos para comprar juguetitos de guerra que, al final, no sirven para nada no creo desintonizar de la opinión general del resto del mundo. En Europa, África, Asia, Sudamérica, Australia e, incluso EEUU, es normal que personas con enfermedades que sólo la padecen un reducido número de la población se tengan que desplazar a otros países en busca de ese tratamiento desconocido y, a veces, imposible. ¡Cuanto me alegro si México no está en esta tesitura y sea autosuficiente! Pues ¡viva México!
Por lo demás, no te contestaré pues creo que estamos en el mismo barco aunque remamos diferente. Estoy plenamente de acuerdo con el artículo de referencia y sólo discrepo que la ciencia no debe depender de la ética de sus miembros por muy profesional que se le llame. Un comité de bioética sólo debe ponerse en marcha cuando la llamada ética profesional impida ponerse de acuerdo en el desarrollo de un estudio determinado. Los investigadores tienen que tener libertad de estudio según los encargos de sus patrocinadores y evitar a toda costa que la objeción no paralice el desarrollo por muy amparada que venga de otras instituciones y menos por la iglesia, sea cual sea.
Una cosa si te diré: mi opinión, que no significa la verdad absoluta, es que la iglesia SIEMPRE ha metido la pata cuando ha tratado asuntos de la ciencia. ¡SIEMPRE! … y siempre la seguirá metiendo.
Me alegro saber de la ocupación de JM y Manuel. En alguna ocasión he necesitado la opinión de alguien con estos conocimientos y, normalmente, no es fácil de tenerla a mano por estos lares. Espero contar con su experiencia en un futuro.
Un cordial y sincero saludo
Como no hay verdades absolutas, podemos seguirnos equivocando.
Quizás nada más habría que tener cuidado con eso de utilizar el evangelio contra la iglesia, para no cumplir con ninguno de los dos.
Saludos.