Hace poco he tenido la ocasión de ojear un cúmulo de despropósitos agrupados en un “libro” en formato PDF titulado “La última teoría geocéntrica“, escrito por Antonio Ruiz Palacin y que pretende «culminar la investigación histórica sobre el universo y el hombre, relacionando la fuerza electromágnética y la fuerza gravitacional» . Quizás algunos ya conozcais el librito, dado que el autor lo ha publicitado en numerosos blogs de ciencia.
Mi intención no es criticar las pseudoteorías sobre las que basa su particular cosmología en la que la Tierra ocupa el centro del universo y donde las estrellas son cuerpos sin luz propia situados poco más allá de Plutón orbitando alrededor de nuestro planeta. Aquellos que estén interesados en estos aspectos puede leer como se desmontan todos sus disparates en el blog dedicado a la Física “Wis Phisics“.
Lo que me produjo mayor curiosidad es que el libro del Sr. Ruiz Palacin, no solamente pretende desentrañar los misterios de galaxias y planetas, sino que dedica un último capítulo a la evolución de las especies. Parece ser que la «nueva teoría geocéntrica» es tan unificadora que explica desde las estrellas de neutrones hasta la adaptación biológica.
Para empezar, destaca la escasa variedad de fuentes que el autor ha consultado para establecer una fuerte crítica a la evolución biológica. El libro carece de bibliografía y, como podemos leer en la página 141, Ruiz Palacín basa toda su argumentación en la lectura del libro de Richard Leakey “La formación de la humanidad“. Con tan escasa información sobre un tema tan complejo, es lógico que el autor no haya entendido prácticamente nada, limitándose a presentar unas impresiones personales sin sentido.
La manida contradicción de la ciencia
En los primeros párrafos, Ruiz Palacín comienza una diatriba contra la ciencia en general y el evolucionismo en particular afirmando que no están demostradas todas las tesis de Leakey (recordemos que es el único texto de biología evolutiva que ha consultado), que existen contradicciones dentro de la ciencia y que se apoyan unas disciplinas en datos de otras. Como suele ser habitual en las pseudociencias, poca evidencia y mucha crítica sin base alguna.
Obviamente, esto solo remarca el desconocimiento que el autor tiene del proceso científico y de la naturaleza de la ciencia en general. Un libro sobre el origen de la humanidad escrito en 1977, lógicamente presenta multitud de hipótesis no comprobadas, muchas de ellas descartadas por investigaciones posteriores y otras corroboradas. Por otro lado, la discusión y la variedad de opiniones no es un signo de debilidad, sino una característica del trabajo científico; las distintas posibilidades defendidas por diversos especialistas se enfrentan contínuamente para contrastarse con los datos disponibles. En un campo como la antropopaleontología, donde el material de estudio no es precisamente abundante, estas discusiones y desacuerdos siguen estando a la orden del día. Con el tiempo, unas opciones se muestran más verificadas que otras, y así va avanzando el conocimiento. Hoy día, las pruebas moleculares han demostrado el origen africano del Homo sapiens postulado por los Leakey.
Otra acusación de Ruiz Palacín consiste en un supuesto “autoapoyo” entre la astronomía y la biología evolutiva, ya que según afirma textualmente “No son pocas las ocasiones en que los evolucionistas intentan avalar sus argumentos aludiendo a la edad del Universo. Y, a la inversa, muchos cosmólogos intentan reforzar sus tesis amparándose en las edades geológicas de la Tierra“. De nuevo, gran error producto del desconocimiento.
La realidad es muy distinta: la geología ha calculado la edad del planeta, cálculo que coincide con los datos paleontológicos y moleculares de las especies actuales y extintas. De forma independiente, la cosmología atribuye una edad al universo y al sistema solar que resulta ser compatible con las anteriores. Es decir, no se apoyan unos en otros mediante un círculo vicioso, sino que diversos cálculos independientes (geológicos, isotópicos, moleculares, cosmológicos) arrojan valores similares sobre la edad del Universo, el Sistema Solar y la Tierra. Cuando distintas técnicas y disciplinas llegan a conclusiones similares, es prueba de la consistencia de la teoría; solo los conspiranoicos ven en ello intereses ocultos que manipulan a la opinión pública mediante oscuras maniobras orquestadas por una sociedad secreta internacional.
El mono, el eslabón perdido y el planeta de los simios
Lógicamente, cuando uno se documenta sobre teorías científicas mediante el visionado de películas de Hollywood, la idea que adquiere de la realidad es un poco confusa. De esta forma, el autor de “La nueva teoría geocéntrica” se lía sobremanera entre monos, simios, eslabones perdidos y neandertales, confundiendo unos con otros y soltando unos disparates dignos de un telepredicador. Critica a James Trefil y su libro “1001 cosas que todo el mundo debería saber sobre ciencia” entre otras cosas, porque Trefil escribe que el tópico de que el hombre desciende del mono es falso y, por lo tanto, ese supuesto “eslabón perdido” entre monos y hombres ni existe ni se ha buscado nunca. En los desafortunados comentarios subsiguientes, el Sr. Ruiz Palacín demuestra no distinguir entre que el hombre descienda del chimpancé o que ambos desciendan de un antecesor común, mostrando una total ignorancia sobre Homo neanderthalensis, al escribir perlas como esta: “Ahora resulta que los científicos que dedicaron sus vidas a buscar pruebas del eslabón entre el simio y el hombre, habían sido engañados. Podría ser que lo que buscaban no era el eslabón perdido entre los simios y el hombre, sino entre el hombre de Neanderthal y el hombre actual. Pero, que casualidad, tampoco existe vivo ningún descendiente de los primeros“.
Ningún científico ha buscado jamás un “eslabón perdido” entre los monos actuales y el ser humano. No le vendría mal al autor informarse un poco más sobre zoología, para entender que orangutanes, gorilas, chimpancés y humanos pertenecemos a la misma familia (Hominidae), que la rama que originó a los chimpancés se separó de la rama que derivó hacia los hominidos bípedos (Australopithecus, Homo) hace 1,2-1,5 millones de años, posteriormente a que se separaran las que dieron lugar a gorilas y orangutanes, hace entre 1,6 y 3,5 millones de años. De esta forma, no puede existir una especie intermedia entre chimpancés y humanos, o entre gorilas y humanos. Lo que existe, y es lo que buscan los paleontólogos, son especies antecesoras que, dependiendo de su antigüedad, pueden estar situadas en la línea evolutiva exclusivamente humana, en la línea común humanos-chimpancés, humanos-chimpancés-gorilas o humanos-chimpancés-gorilas-orangutanes.
Ruiz Palacín tampoco comprende como no pueden existir descendientes vivos de los neandertales (me pregunto si dedicará sus vacaciones a buscar descendientes vivos de los tiranosaurios, dado que tampoco comprenderá como se extinguieron). El máximo despropósito se sitúa al final de esta parte, cuando el autor se pregunta (refiriéndose a los neandertales) “¿Eran de la especie homo los neanderthalenses o eran parientes cercanos a los simios? Eso explicaría la ausencia de procreación“. Para empezar, “homo” no es una especie, sino un género, que engloba a las especies H.sapiens y H.neanderthalensis entre otras. Para continuar, todos los “Homo” somos parientes muy cercanos de los grandes simios y, finalmente, la imposibilidad de procreación no depende de que esté más cerca de uno o de otro; los chimpancés son más próximos a nosotros que a las chinches de campo y, sin embargo, no podemos procrear con ellos.
Creo entender, pese a lo oscuro y retorcido de la argumentación, que el autor pretende criticar con todo esto cualquier relación entre el ser humano y otras especies de homínidos, aunque con tal cúmulo de barbaridades resulta extremadamente difícil de ver hacia donde pretende llevar el argumento.
Mezclemos churras con merinas, que quien confunde triunfa
Haciendo uso de otro tópico pseudocientífico, Ruiz Palacín combina sorprendentemente al Australopithecus afaresis con el escenario del origen de la vida, reuniendo 4,000 millones de años en un solo párrafo: “se hace mención al fosil humano más antiguo : Lucy [...] Si la propia ciencia confiesa su ignorancia respecto a muchos aspectos relacionados el origen de la vida celular, fundamentos de toda vida compleja, ¿cómo tiene la desverguenza de defender el proceso evolutivo”.
Entiendo que, dado que todos los especialistas confiesan su ignorancia sobre quien escribió el “Lazarillo de Tormes”, el Sr. Ruiz Palacín no solamente negará que este libro exista, sino que dudará de toda la narrativa castellana posterior.
Siendo serios, el origen de la vida no es objeto de estudio de la biología evolutiva. La evolución precisa que exista vida autoreplicativa y adaptable, no explica como surge ésta, lo cual es competencia de otras especialidades bioquímicas. Para la evolución, es inidiferente si la vida surgió de una “sopa primigenia”, si vino del espacio o si fue colocada por un antecesor de Tamariz sobre unos fangos arcaicos.
Intentar poner en duda el esqueleto de Lucy aduciendo a que la ciencia no ha explicado el origen de la célula es tan absurdo como dudar de la existencia de la estatua de la libertad porque no conocemos la causa de la extinción de los trilobites.
Conclusiones: uy que lío tengo…
En las últimas dos páginas, tituladas “Conclusiones”, el autor efectivamente concluye su total confusión en temas biológicos y evolutivos, mezclando adaptación y evolución, afirmando que la raza negra es producto de una adaptación de la raza blanca al sol africano, que el largo cuello de la jirafa se desarrolló para llegar al suelo y poder beber agua o disparates como “Decir que una jirafa ha desarrollado el cuello largo para comer de las copas de los árboles, es como decir que los jugadores de baloncesto han desarrollado la altura para meter la pelota en la cesta“. Quizá debería decirle alguien que aquello del lamarckismo se descartó hace bastantes años, junto con que el hecho de que un jugador de baloncesto llegue o no a la canasta influye bastante poco en su capacidad reproductiva.
Y, como no, tenía que salir el tema de las mutaciones: “En cuanto al argumento de que en un momento dado se haya producido una mutación genética, resulta cómica. ¿Por qué la mutación genética debe apuntar a un cambio superior de la especie y no a un cambio estéril y tarado tal y como nos lo demuestra el conocimiento empírico? El sentido común podría aceptar que se haya producido alguna mutación genética favorable pero sostener que a la primera mutación genética hacia un cambio en la especie le han seguido miles de mutaciones “inteligentes” hasta llegar al Hombre, resulta insostenible para cualquier mentalidad equilibrada”
Por supuesto que resulta insostenible, por eso no lo sostiene nadie. De nuevo, el desconocimiento hace escribir verdaderos disparates, criticando aspectos que no son mantenidos por la biología evolutiva. Las mutaciones son, efectivamente, inocuas o letales de manera aplastantemente mayoritaria. Únicamente alguna resulta beneficiosa -como el propio autor reconoce- , en cuyo caso se propaga en la población si produce una ventaja para su portador. No hay “miles de mutaciones inteligentes” que la sigan, en absoluto. Si la mutación se fija, así queda la historia, mientras siguen apareciendo otras inocuas o letales que o bien se propagan por deriva genética o bien son seleccionadas negativamente si aportan desventajas reproductivas. Únicamente cuando aparece otra improbable mutación beneficiosa se producirá el mismo proceso de antes, sumándose a la anterior. De esta forma, la selección natural precisamente lo que permite es que el proceso sea de adición de ventajas, en lugar de combinación al azar de ventajas y desventajas, lo que efectivamente sería totalmente increíble que condujera a ningún resultado funcional.
Por último, Ruiz Palacín vuelve a inventar un proceso evolutivo para luego criticarlo: el “salto evolutivo” que, según él, consiste en que una especie “salta” a un estatus evolutivo superior para lo que, según su erróneo entendimiento del proceso, requiere que el salto se produzca simultáneamente en un macho y una hembra próximos, para que puedan reproducirse entre sí.
No se pueden oir campanas y pretender con ello describir la catedral. Nadie afirma que un chimpancé o un ser humano se conviertan “de repente” en una especie diferente. Tampoco existe el concepto de “especie superior” o “ascendencia en la escala evolutiva”. Todo esto solo es producto, de nuevo, del más absoluto desconocimiento. Generalmente, una especie va cambiando a lo largo del tiempo; incluso en aquellos procesos considerados “rápidos”, como en el equilibrio puntuado de Gould y Elredge, estaríamos hablando de miles o cientos de miles de años.
Lo más parecido a un “saltacionismo” moderno podrían ser las mutaciones en genes reguladores que pueden producir importantes efectos en un único paso. Ahora bien, de ahí a ver como un velociraptor se convierte en gorrión en una sola generación, va un abismo. Los cambios evolutivos, por bruscos que sean, no pueden producir una especie diferente en un único paso, porque efectivamente no podría reproducirse en el caso de organismos con reproducción sexual. Otra cosa son los seres con reproducción asexual, donde la macromutación no tendría porqué representar un problema. De hecho, la poliploidia en algunos vegetales es un proceso de especiación comprobado.
Resumiendo, el libro de Ruiz Palacín, al menos en su apartado de evolución biológica, adolece de un desconocimiento profundo no sólo de la teoría evolutiva moderna, sino de los procesos biológicos más básicos, realizándose una apología de no se sabe muy bien qué a través de críticas totalmente infundadas a hechos científicos que el autor no llega a comprender.
La popularización de Internet y la facilidad de acceso a la publicación de textos es sin duda una revolución indudable para el conocimiento humano, aunque a veces nos pase la factura de tener que encontrarnos con disparates como “La nueva teoría geocéntrica”.





Un gran análisis del capítulo de biología y evolución del libro del señor (por no decir otra cosa) Ruiz Palacín. Has conseguido desmontar completamente los argumentos que expone el libro, como se suele decir, sin despeinarte
En este apartado el autor demuestra la misma ignorancia y desconocimiento científico que en el resto de capítulos, realidad que parece no importarle en absoluto, lo cual es un claro distintivo de la pseudociencia.
Si no te parece mal me gustaría reproducir el texto en mi blog como segundo análisis del libro. Lógicamente diré que está copiado de aquí y colocaré un par de enlaces.
Saludos
Gracias Wis_Alien, aunque no es difícil desmontar argumentos tan patéticos como los de esta “nueva teoría”.
Por supuesto que puedes reproducir el texto a tu discreción, faltaría más.
Un saludo.
Ok, gracias. Ahora mismo lo publico
[...] original: ¿Qué me estás contando? Imprimir artículo _qacct=”p-5bshT17duv236″;quantserve(); Entrada escrita por [...]
J.M., no se como tienes la paciencia de leer esos panfletillos… aunque a lo mejor como lectura comica…
Te lo juro, Blogmaster, que en el fondo me parecen divertidos
Reconozco que me he planteado muchas veces si no es peor criticarlos y así hacerles propaganda. No obstante, hace poco que leí en un foro que si los ignoramos y simplemente nos reímos, al final la gente lo lee y te encuentras con que en cualquier sitio alguien comenta “pues ahora vuelven a decir que la Tierra puede ser el centro del universo“, y me pareció bastante acertado.
Saludos.
Vaya, otra joya literaria que no podremos dejar pasar.
De todas formas, aún nadie supera la teoría del trasvase Marte-Tierra, responsable del diluvio bíblico. Para mi, sigue en el Top1.
Saludos,
Gonn
Pues sí tenéis tiempo y queréis echaros unas risillas, googlead: Fco Moreno Meco. Impresionante….
Donde nos llevó la imaginación, donde con los ojos cerrados, se divisan infinitos campos…
Saludos.
P.D.: lo cual no quita que en un 5% de todas sus teorías, conspiraciones y argumentaciones tenga algo de razón.
“La Luna es un satélite que chocó con la Tierra en un momento justo, adecuado y crítico de su vida, y cuando la superficie de la misma era lo suficientemente plástica para rebotar y no ser engullida, aportándola mucha cantidad de agua, formando la montañas del Himalaya, cambiándola su velocidad de rotación, inclinándole el eje de la misma por lo que surgieron las estaciones a lo largo de su traslación alrededor del Sol y sobre todo, originando unas estampas clásicas de verano bellísimas por las que millones de seres vivos se han enamorado, en forma de cambio, no solo físico, sino también metafísico.”
Este es de los que le gustan a Gonn, jeje.
“La Luna es un satélite que chocó con la Tierra… … originando unas estampas clásicas de verano bellísimas por las que millones de seres vivos se han enamorado”
Jooooooooooder jajajajajajajajaja
Pero donde encontráis a esta gente?
jajajajajajaja!!!
Está visto que se está poniendo de moda el asunto este de explicar todo con choques contra la Tierra.
La verdad es que este tipo de explicaciones teleológicas siempre son graciosas, pero cuando son llevadas al extremo, como ocurre con este colega, no tienen precio.
En cualquier caso, Hernández, lo has conseguido, voy a echarle una hojeada al librito geocéntrico.
Saludos,
Gonn
Bueno, basta ya!!!
Sin ser físico soy capaz de refutar el 95% de las estupideces que he leído en “La última payasada geocéntrica”.
Sólo he podido con un par de capítulos, pero es que el colega es tan bruto que paso de seguir.
Eso sí, es un especialista en confundir y tergiversar datos. No se si él mismo se creerá las payasadas que escribe…
To another thing butterfly
Saludos,
Gonn
Otra perlita de Moreno Meco:
“La humanidad, lleva un siglo creyendo que la gravitación deforma el espacio y el tiempo formando una curvatura por la que giran los planetas, al imponer su pensamiento y la teoría de la Relatividad, la que pretende ser a toda costa, cueste lo que cueste, la ciencia oficial del mundo ayudada por el lobby de poder religioso judeocristiano protestante de origen anglosajón, con ramificaciones en el lobby judeocristiano católico del Vaticano, cuyo departamentos de ciencia del espacio, dirigido por jesuitas, se encuentra en EEUU.”
¿Cómo se pone la cursiva desde los comentarios? ¿Cuál es el comando?
Saludos.
“menorque”em”mayorque” Loquequierasencursiva “menorque”/em”mayorque”
Sustituye “menorque” y “mayorque” por los símbolos correspondientes (los que suelen estar a la izquierda de la Z en el teclado).
Saludos.
Gracias
[...el lobby de poder religioso judeocristiano protestante de origen anglosajón, con ramificaciones en el lobby judeocristiano católico del Vaticano,...]
Es que me encanta, je, je.
Por cierto, una pregunta que no tiene nada que ver…
¿alguien sabe si existe algo para documentos PDF para que se abran por la página en que habías dejado la lectura?
Saludos.
¿Es aquí el club de fans de Meco y los demás trolls pseudocientíficos? XD
Yo flipo con el individuo… pero es que a veces me preocupa que la gente lo lea y se lo crea.
Que diga que la distancia al Sol está mal calculada, mira, me hace gracia. Pero es que en otro post cuenta un experimento supuestamente para “demostrar” que la óptica geométrica es falsa y el experimento requiere nada menos que ¡apuntarse al ojo con un láser!
[em]“(…) Pero si delante del ojo y alejados siempre de su foco externo, colocamos un mini láser de muy poca potencia para que no sea peligroso, ni dañino, pero con luz coherente como puede verse en la figura nº 2 (…)”[/em]
Luego un crío lo lee y…
Pues sí, por eso comentábamos el otro día acerca de si era mejor ignorar a este tipo de gente o criticar sus barbaridades aunque les estés dando publicidad. Yo creo que siempre es mejor lo segundo, pues ante la falta de crítica, puede parecer que nadie tiene objecciones.
Saludos.
P.D. KC, no se si existe algo como lo que comentas.
He descargado el pdf y tiene !!! 155 páginas ¡¡¡, es un tocho tremendo, y la verdad que leer ya solo la primera me ha quitado un poco el interés. Citas biblicas de Juan, Lucas, etc ya más o menos te hacen ver por donde van a ir los tiros, pero a lo mejor en plan humorístico… quien sabe, voy a intentarlo, que no se diga.
Saludos
Yo también estoy contigo en que es mejor lo segundo, J.M.
Otro,
no había visto lo del experimento con láser… sin comentarios…menos mal que no creo que le lean muchos, a no ser que apetezca echarse unas sonrisas.
Saludos.
Hola José María,
Yo también por curiosidad “morbosa” empecé por leerme el “librito” geocéntrico en cuestión que también nuestro amigo Palacín “colocó” en el blog de Emilio Cervantes (Biología y Pensamiento).
Sin palabras (por lo del “librito”).
Permíteme José María, una sola aclaración, con todos mis respetos obviamente: Donde dices textualmente:
“Generalmente, una especie va cambiando a lo largo del tiempo; incluso en aquellos procesos considerados “rápidos”, como en el equilibrio puntuado de Gould y Elredge, estaríamos hablando de miles o cientos de miles de años”
Pienso honestamente que deberías decir (a estas alturas del “affaire Trémaux”, que ya es suficientemente conocido por todo el mundo, y que menudo “revuelo” hay ya en USA, con el plagio de Gould y Eldredge):
“Generalmente …………, como en el equilibrio puntuado de Pierre Trémaux, estaríamos…..”.
Vuelvo a insistir: los que no estén enterados (aún) del “affaire” Trémaux, y del plagio de Gould y Eldredge, léanse por favor el artículo de Wilkins and Nelson (2008):
Wilkins, J.S. and Nelson, G.J. (2008). Trémaux on species: A theory of allopatric speciation (and punctuated equilibrium) before Wagner.
En:
http://philsci-archive.pitt.edu/archive/00003806/
Después tecleen en google: tremaux o pierre trémaux
Gracias
Es curioso para mí, observar que los textos pseudo-científicos, por llamarlos de algún modo, compartan mucho de la técnica de redacción.
Cuando he leído textos de ciencias, ya sea aquellos con carácter divulgativo o incluso los textos para estudiantes universitarios, se deja ver un cierto tipo de redacción que busca aclarar a partir de conceptos anteriores, por lo que extienden la comprensión que sobre el tema tiene el lector.
Un buen artículo de publicación es ligeramente diferente, siendo un poco más especulativo y un tanto más denso en la presentación de las ideas.
Por otra parte, los textos como el comentado en este post, así como las entradas que hay en ciertos blogs creacionistas, tienen un estilo muy diferente. Están redactados saltando libremente de tema en tema, no presentando nunca ninguna de estas en detalle suficiente como para poder darles la razón. Antes de terminar de explicar un punto ya han saltado a otro, no sin antes haber concluido algo del estilo “¿cuando se darán cuenta esos científicos engreídos?”
Al abundar en juicios de valor, los autores de estos textos apelan a criterios de moralidad o a la autoridad de las escrituras, dejando en segundo lugar incluso sus propios argumentos empíricos.
Dios, acabo de googlear al Meco este, y me he quedado impresionado de verdad.
El primer ingeniero y científico HOYGAN. Me ha recordado a “Benito y Compañia” con lo de “pintor y pensador”
Es un peso pesado, je, je, je.
Saludos.
si porqu todos los aki presentes sois unos moguises y os gusta acer el kiki masculino k sois unos piratas sexuados y teneis el culo como el ruben despues de abla con cierta persona
no seas pirata josefino
Iván Garcerant, estás en lo cierto. Yo creo que los entrenan para escribir de esa manera en algunos de esos cursos para fundamentalistas que debe impartir algún instituto anticiencia.
Saludos
venga Moreno Meco no nos lies con teorías extrañas e injustificables y tus conspiraciones extraterrestres para luego vendernos tu libro donde, según tú, encontraremos la verdad y la solución a todos los problemas de la humanidad….
y todo por “solo” 40 euritos de nada!!!!!
Hola a todos, llevo un par de días siguiendo por google la pista maloliente que va dejando el individuo llamado antonio Ruiz Palacín, y alucino con las bobadas que va soltando por todos los sitios de ciencia, este sevillano es un crack, por lo penoso y patético. Su “libro” infumable y se ve con sólo mirar el indice a donde pretende llegar con su demencia. En resumen es de risa, sólo he sido capaz de mirar las tonterías que suelta con respecto a los temas que tocan la geología y te partes de risa, con el resto ocurre lo mismo por lo que he visto en otros blogs. Un saludo y me voy a reirme un rato con el tal Fco Moreno que proponeis aquí.
De todas formas estos individuos deberían incluir algún tipo de contraindicaciones como los medicamentos, porque aunque nos reímos con ellos en el fondo pueden ser muy peligrosos
Javier, en realidad creo que es tan fácil como seguir o no seguir sus teorías… La cuestión es tener un juicio crítico para saber qué pueda ser verdad (o acercarse) o qué pueda ser una divagación absoluta.
Eso sí, con Moreno tienes para rato
Buenos resoplidos.
Pufff, pues si os cuento el último que me acabo de leer (bueno, es media horilla a lo sumo lo que se tarda): “Hercóbulus o planeta rojo” ahí es nada… y dice el tío que es un planeta que viene hacia la tierra pero que los científicos nos lo ocultan.
Prometo comentario.
Saludos.
¿Y cuando será el impacto?
Parece ser que próximamente, pero no el autor no lo quiere decir para no alarmar (sic!)
“En esta obra, el V.M. Rabolú describe los sucesos catastróficos que nos irán sucediendo a todos próximamente, algunos de los cuales ya los estamos evidenciando, así como las claves necesarias para poder escapar de ellos.
Fiel al propósito y sentido de esta obra, Ediciones Humanidad (Honduras) se constituye sin ánimo de lucro. Su única actividad es difundir el libro “Hercólubus o Planeta Rojo” de la forma más fácil y asequible para todo el mundo.
Lo había visto en política, pero nunca lo había visto en literatura… me refiero al uso del miedo como estrategia para conseguir resultados… la repera.
Y lo mejor es que lo intenté bajar porque ponía que era gratuito, pero resulta que SÓLO es un “folleto informativo”.
Pues nada, voy a ver si escribo a la NASA que se ve que el Hubble y los demás tienen que tener miopía…
Saludos.
Pero lo mejor es que la forma de escapar es mediante el viaje astral para irse a vivir con los venusianos o los marcianos, de los que describe su sociedad (porque él ya ha estado en ambos mundos, claro está).
Buenísimo…
Hola a todos
Ya se había hablado sobre Hercólubus, (Nibiru o Ajenjo del sistema Tylo !?) en este artículo :
http://oldearth.wordpress.com/2008/09/15/¿quieres-ganar-dinero-facil-hazte-creacionista/
Phosphoros dió algunas referencias sobre este engaño, en el comentario 13
Saludos.
Conozco la demencia de Hercólubus, pero no sabía que para escapar había que marcharse a los Star Treck a Venus. No sé como le sentaría a mi delicado cutis lo de la lluvia de sulfúrico
Saludos
Gracias por la información, lo cierto es que me sonaba, pero no sabía de qué. A ver si tengo mañana un ratillo y pongo unos extractos escogidos, jeje.
Saludos.
buen dia y esperanza!
les escribo porque acabo de leer el libro de V.M. RABOLU titulado “hercolubus o planeta rojo”, estoy horrorizada, sorprendida, triste….en fin. solo les puedo decir que lo lean y veran lo que se oculta a la humanidad, por mano de unos pocos. pero todo tiene un principio y fin, y segun este autor, con su experiencia, no nos queda nada por hacer para salvarnos, por culpa de nuestra maldad.por favor ponganse a desintegrar sus defectos, errores y maldades…piensen…
florencia.
Sin duda los gobiernos en la sombra obtienen un gran beneficio de ocultar el apocalipsis a todos los demás.
Lo que hay que leer…
es correcta la claracion
Bueno, una prueba más del geocentrismo… (ironía)
http://es.noticias.yahoo.com/12/20090216/ten-astrofisicos-confian-en-la-existenci-c3b52a1_1.html
http://www.20minutos.es/noticia/450746/0/planetas/via/lactea/
En este último medio, como anécdota, una perlita en la frase resaltada en el entrecomillado: “No sólo es probable que sean habitables, sino que también se encuentren inhabitados”
¿Será que, en general, tenemos una percepción naturalmente GEOcéntrica de las cosas, o más bien EGOcéntrica? Que curioso que GEO y EGO se compongan de las mismas letras… Quizás sea porque, como bien dice el proverbio chino, cada uno es un mundo totalmente diferente…
Aunque también se puede deber a que el/la periodista estuviera medio dormido
Saludos.
P.D.: por cierto, yo también confío. Incluso más.
Sí, Kiko, sí, yo también creo en cosas
Un abrazo.
Ciertamente, lo del egocentrismo debe ir en los genes. Ahora bien, es difícil no pensar que lo más interesante del universo es buscar vida inteligente con la que nos podamos comunicar.
Otra cosa es conseguirlo…
Saludos.
De hecho, me da a mí que, de tantas otras, esa es la Gran Paradoja.
Saludos.
Quiza una gran muestra de egocentrismo sea precisamente esa: apenas somos capaces de comunicarnos con otras especies inteligentes de nuestro planeta con las que compartimos la mayor parte del material genético y tenemos sin embargo la esperanza de poder hablar con seres con los que no tendremos prácticamente nada en común.
Veremos…
Saludos.
JM, una pregunta que me nace después de leer el libro y ver algunos de los comentarios que hacen sus defensores (sin contra a los cruzados de los otros artículos):
A 200 años de Darwin y 150 de la Teoría de la Evolución, ¿no se habrá este hombre equivocado? Por qué veo que hay muchos que se esfuerzan en ser ejemplos de la involución práctica, como el autor del “libro”.
Saludos.
Jejejeje, pues sí, a veces las tesis Jolimunistas de “involución humana” tienen algunas pruebas vivientes…
Saludos.
nesecito el fin ela teoria geocentrica por favor respondan si saben la respuesta
Agente X, en la wikipedia está bien explicado.
no sean malparidos
essss aburridoooooooooooo jeeeeejeejejejejjejejejeejjejjeejeje!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!JULY!!!!!!!!
Grandes aportes…
… y excelente esfuerzo …
Hola Hernandez,
hasta recien pensaba que una de las pocas personas sobre el planeta que sabia de la existencia de este delirante (cargado de odio) era yo.
Hace un tiempo, pensado que se trataba simplemente de una persona equivocada, intente explicarle algunos de sus errores astronomicos mas evidentes (me refiero a aquellas cosas de su “teoria” que contradicen las observaciones) y no pueden imaginar la verborragia delirante y venenosa que recibi como respuesta. Es una persona muy rara y destila odio en cada respiracion.
Interesante blog, voy a intentar darme una vuelta de vez en cuando.
saludos,
Marcelo
Hola Marcelo,
Eso que comentas es algo demasiado común en muchos magufos, contestar con insultos y acusaciones, negando cualquier evidencia o argumento en contra, para decirte luego que eres tu el que tienes la mente cerrada.
Agradezco tu visita, y espero verte por aquí, aunque ahora el blog sólo lo tengo como índice de los artículos que voy publicando en otro proyecto, compartido con varios compañeros: La ciencia y sus demonios. Te invito a pasar por allí, serás bienvenido.
Saludos.
buscar el libro Variacion de la esfera terrestre, a ver si este lo podeis tirar por tierra