Uno de los mayores errores de base de la mayor parte de seguidores de las pseudociencias (pensemos en creacionismo, ufología, criptozoología, medicina alternativa o lo que nos venga a la mente) consiste en equiparar una teoría científica a una creencia religiosa, política o ética. Es decir, igualar ciencia a creencia.
El problema se agrava porque esta confusión se encuentra muy frecuentemente también entre la población sin formación científica, expresándose continuamente en frase como “tengo mucha fé en mi médico de cabecera” o “yo creo más en el gelocatil que en el ibuprofeno”.
Hace unos años, un día que estaba indignado porque una tía mía había acudido a un curandero para tratar una diabetes tipo II, una buena amiga recriminó mis reproches hacia mi familiar:
Entiende lo siguiente, me dijo, tu tía, que no tiene ni la menor idea de qué es una célula beta pancreática, se enuentra ante la siguiente tesitura: ha consultado al endocrino, el cual le ha explicado que su dolencia se debe a que falla un procedimiento orgánico mediante el cual unas células que forman pequeños islotes en el páncreas producen una molécula (tan pequeña que no se puede ver) la cual se encarga, tras recorrer todo el cuerpo, de permitir mediante una cascada de reacciones químicas en la membrana celular de todos los tejidos que la glucosa (otra molécula que tampoco podemos ver y que se produce a partir de algunas cosas que comemos) pueda penetrar al interior de la célula y ser quemada en un microscópico horno bioquímico para obtener la energía suficiente como para movernos o, simplemente, mantener las constantes vitales. Días después, consulta con un sanador, y éste le dice que tal explicación es una fantasía, que lo único que ocurre es que la energía que circula por su cuerpo está mal canalizada (algo así como cuando una tubería pierde agua) y que el puede arreglarla mediante unos masajes, de la misma forma que un fontanero repara la tubería dañada. ¿Cual de las dos explicaciones piensas que le parecerá más fantástica?
Evidentemente, la diferencia es que sabemos que la insulina interviene en el proceso de transporte de glucosa al interior celular y, utilizando ese conocimiento, sabemos aplicar remedios (como inyectar insulina en el torrente sanguíneo) para paliar la enfermedad, pero ¿como le explicamos a una persona sin formación biomédica que debe cuidar su dieta, hacer ejercicio e inyectarse tres veces al día durante toda su vida, en lugar de tomar cuatro sesiones de masaje energético y ser curado definitivamente?
Como decimos, estos problemas se originan de la deficiente formación en ciencia básica de la que adolece la población. Sin tener conocimientos con los que comparar, sin saber cual de ambas explicaciones tiene más base sólida, sin que suene menos fantástico un “canal de energía” que un “microhorno intracelular”, la única opción que se presenta es “creer”, creer en una cosa o en otra. Lo que se elija no dependerá de su justificación real, sino de factores tales como confianza en el médico o en el curandero, de la versión más sencilla o que mejor se entiende, en la alternativa más agradable, etc.
Los predicadores de lo paranormal, los evangelizadores y demás charlatanes saben esto, y lo utilizan constantemente. Muy habilidosos, como cualquier telepredicador, conocen la debilidad de su público, y giran su discurso hacia la pregunta de ¿que ve usted más creíble?.
Por eso es tan habitual leer y escuchar cosas como “yo no creo en la teoría de la evolución” o “yo creo en la vida extraterrestre”, como si de una opción política o religiosa se tratase. Sin embargo, no podemos comparar una teoría científica con una corriente política, filosófica o religiosa.
Pongamos un ejemplo conocido: la gravitación universal de Newton vino a explicar como se atraen gravitacionalmente y, por lo tanto, se mueven dos cuerpos entre sí, fueran una manzana y la tierra o dos planetas lejanos. Años después, demostró no ser exacta a las grandes escalas del universo y a las muy pequeñas de las partículas subatómicas. La relatividad de Einstein revisó el concepto clásico de gravitación describiéndolo como una curvatura del espacio tiempo, lo cual resultó mucho más aplicable que la gravitación newtoniana a las grandes escalas del universo, aunque no explicaba correctamente la escala subatómica. La teoría cuántica se ocupa de eso, pero no es aplicable a grandes escalas. Los físicos están convencidos de que avanzamos hacia una teoría unificadora, que sirva para partículas subatómicas y cúmulos de galaxias, pero aún no se ha formulado y, siendo conscientes, tampoco estamos seguros de que algún dia se alcance a formular. Es posible que nos tengamos que contentar con contínuas aproximaciones.
¿Que hacer entonces? ¿Creemos en la gravitación universal aunque no sea correcta? ¿Creemos en la relatividad aunque no sirva para partículas subatómicas? ¿creemos en una teoría unificadora por descubrir? ¿o ni siquiera creemos en el movimiento de los planetas?. Un charlatán aprovechará para gritar “fíjense, ni los físicos se ponen de acuerdo, porque todas sus teorías son falsas, la verdad está en que los planetas giran sujetos a esferas de cristal concéntricas”. Como en el caso del curandero de diabetes, quizá sea una explicación más sencilla, más “creible” y más agradable, sobre todo para alguien al que el párrafo anterior le ha sonado a chino.
La cuestión es que resulta imposible contestar de forma racional a las preguntas anteriores, simplemente porque no tienen sentido. La gravitación universal explicaba de la mejor forma posible el movimiento de los cuerpos, igual que un velero cruzaba el atlántico de la mejor forma posible en el siglo XVI. Hoy día, otras teorías explican aún mejor el movimiento de los cuerpos, al igual que modernos transatlánticos cruzan más eficientemente el océano. También sabemos que en el futuro, habrá mejores barcos, al igual que mejores teorías científicas. ¿Deberíamos entonces no creer en los veleros, ni siquiera en los transatlánticos?. Lógicamente, aún tiene menos sentido decir que no creemos en el movimiento de los planetas o en el océano atlántico porque no tenemos ni la teoría ni el barco definitivo.
En el caso de la atracción de dos cuerpos, no hay mucho debate social, porque la forma en la que venus recorre el cosmos no parece afectar mucho a nuestra vida cotidiana, y tampoco molesta demasiado a los astrólogos. Sin embargo, en otros aspectos científicos que interesan nuestra salud, nuestra identidad o nuestro ego, las cosas se ponen tan absurdas como los barcos y el océano relatados.
Este es el caso de la evolución y los acérrimos defensores del creacionismo, sea literal o disfrazado de “diseño inteligente”. La evolución es el equivalente al movimiento de los planetas, un hecho que puede observarse simplemente con examinar el registro fósil, la fisiología y anatomía comparada, la genética o la bioquímica.
La selección natural, el equilibrio puntuado, la transferencia horizontal de genes y otras más, son teorías que intentan explicar el fenómeno. Al igual que en la gravitación, unas han sido superadas y complementadas por otras, que no acaban de explicar todos los fenómenos observados. También sabemos que cada vez nos iremos aproximando más, y que es posible que tampco encontremos nunca la gran teoría unificadora. Pero ¿que debemos hacer? ¿parar las investigaciones y pensar que no existe el mar, que no existe el velero, que no existe el movimiento de los planetas y que no existe evolución?. Buen camino hacia la edad media.
Para evitar curanderos, astrólogos y creacionistas, no es necesaria más que una herramienta: educación y divulgación de la ciencia. Esa es la verdadera asignatura pendiente.




Muy buen artículo que va al meollo de la cuestión: el conocimiento. Sin él sólo se puede operar por métodos irracionales como el de las creencias. Un chamán puede tener éxito si es hábil con la palabra y da confianza. Pero también es cierto que hay médicos con grandes dotes de psicología que logran la confianza de sus paciente. Conozco un cardiólogo nada amigo de los fármacos, excepto cuando éstos son necesarios. Ha conseguido grandes éxitos manteniendo a raya la tensión sanguínea y los niveles de azúcar en sangre mediante control de la dieta y ejercicio físico por parte del paciente. Pero para eso hace falta sacrificio por parte del enfermo, que sólo lo hará si tiene absoluta confianza en el doctor.
Este asunto de la confianza en el doctor, la fe, y la “actitud positiva” ante la enfermedad está tan en boca de todos que se llegó a hacer un serio estudio científico. No hace mucho que leí en la prestigiosa revista New England Journal of Medicine que, tras estudiar a cientos de pacientes, una actitud positiva o negativa ante un diagnóstico de cáncer no influía significativamente en la evolución del mismo.
Pero por más estudios que se hagan, la opinión general no creo que cambie, la razón va por un lado y las creencias (que tienen una fuerte base irracional) por otro.
De eso se aprovechan muchos charlatanes, entre los que englobo a los creacionistas literalistas bíblicos. Aprovechan las discusiones científicas para decir que no hay consenso, los fraudes de algunos científicos para decir que la ciencia está corrupta, la búsqueda de pruebas científicas para llamar ateos a todos los biólogos. Hace ya mucho que Dobzhansky lo dejó claro: “todos los científicos estamos de acuerdo en que la evolución es la teoría científica que mejor explica la diversidad de especies que existen, lo que todavía no hemos terminado en ponernos de acuerdo es en los mecanismos por los que la evolución opera”.
Un saludo
Como bien apuntas, sólo la divulgación de la ciencia acabará consiguiendo barrer del mapa las supercherías.
Hay que hablar de ciencia, y hablar bien.
Y también evitar que se difunda falsa ciencia, de gente que se aprovecha de nuestra credibilidad para vender lo que sea poniéndose una bata.
Hola Hernández,
No puedo estar más de acuerdo con el artículo que has escrito. La educación es la clave. Hasta que la gente no sepa diferenciar entre un gen, un virus y un aminoácido no vamos a lograr llegar a la población.
El problema de “creer” es algo que me ha llamado poderosamente la atención desde hace tiempo. A veces, algún amigo viene y me comenta algún nuevo descubrimiento que ha leído en algún sitio del cual yo no tenía ni idea. Entonces me preguntaban: ¿Tú crees que es así? Y entonces me tocaba el discurso de turno sobre el método científico y lo absurdo de esa pregunta. No se trata de creer o no creer, es algo totalmente irrelevante, como comentas en este artículo.
Parecería que la ciencia es opinable y no lo es en absoluto, al igual que no es una democracia. Los experimentos que respaldan las diversas teorías y leyes establecidas por el hombre son analizables e interpretables, pero no están sujetos a opiniones y creencias.
Es fácil llegar a la gente mediante el engaño y la incultura. No hay más que remontarse a la Edad Media… En aquel entonces utilizaban además el miedo. Y es la cultura la que “des-idiotiza” a la gente, permitiéndole formarse un criterio. Pero volvemos a lo de siempre, la cultura no significa saber únicamente de historia y literatura, como tradicionalmente se piensa. La ciencia no es solo “para listos”. Hay que acabar con ese tópico y lograr la adquisición de una sólida cultura científica por parte de la población que se encuentra ahora en pleno proceso de educación.
Igual de importante me parece la divulgación científica con actividades como la Feria de la Ciencia, donde además, se acerca el trabajo del científico al ciudadano de a pie.
Pero con el sistema educativo actual parece que vamos hacia atrás…
Como sigamos así, dentro de poco, culto va a ser aquel que sepa en qué año se cortó el pelo Beckham, en qué programa se descubrió “la verdad” sobre Belén Esteban o quién fue el vencedor de la 3ª edición de Gran Hermano.
Un saludo y gracias por el artículo,
Gonn
Gracias a vosotros,
Efectivamente, la clave es buena divulgación y educación, por eso creo que estos blogs, y andar dando la brasa por todos los foros posibles es aportar nuestro pequeño grano de arena.
Saludos.
Me uno al consenso. Para mañana tengo preparado precisamente el resultado de una encuesta recién publicada en Dev. Biol. cuya conclusión es: a más cultura científica menos creacionismo. De ahí el afán de los creacionistas de boicotear las enseñanzas científicas.
Ya tardas, Manuel
Hola, yo creo en la educacion.nadie te da diploma de burro ni de ignorante.
Hubo hombres en la biblia como el proferta Daniel y sus amigos que eran jovenes preparados en las ciencias de la epoca, y se los llevaron esclavos a Babilonia.
Sr. hernadez, ud. dice:
También sabemos que cada vez nos iremos aproximando más, y que es posible que tampco encontremos nunca la gran teoría unificadora. Pero ¿que debemos hacer?
Yo pregunto porque darlo por valid oy descartar la creacion divina?
Porque?
Porque es religion y no ciencia?
Si njo fuera por la religion cristiana, hoy, Occidente no tendria el desarrollo que tiene, adorarian al sol o a la luna o les tendrian meido, oles asiganrian poderes espirituales, como hace la astrologia, sino,fijense en en los paises donde no hay cristianismo, tribus de indios, La india, etc., tambien, como vive la gente.
El Islam no avanza por que no permite estudiar el universo.
SU religion es su traba, no asi los cristianos.
La cosmovision occidental esta formada sobre la base de la fe cristiana.
Toda la vida los creyentes estudiaron, tratron de preservar la ciencia, la cultura, en la epoca de los monasterios trataron de guardar y velar por la ciencia. Aunqeu no todos, obvio. Hubo restricciones de parte de las cupulas religiosas, del liderazgo eclesiastico, pero los cristianos siguieron investigando
Que hay creyentes ignorantes, eso es por flata de capacidad o por falta de posibilidad o desgano de estudiar y prepararse, pero no son todos.
Bueno, Saludos
Paulo
Hola de nuevo Paulo,
En ciencia, lo que damos por válido es aquello que mejor explica un hecho observado. Es decir, no creemos que sea la verdad absoluta, la cual es lo que le comento que ni estamos seguros de encontrar alguna vez. Únicamente utilizamos lo que mejor explica los hechos. Por eso, aceptamos la evolución como la mejor y más probada forma de explicar la diversidad biológica actual y el registro fósil, así como la más concordante con otros conocimientos científicos como la geología o astrofísica.
¿Porqué no aceptamos como válida la creación divina? Por lo mismo que le digo más arriba: no es la que mejor explica la biodiversidad actual, no es la que mejor explica el registro fósil, ni está en concordancia con otros conocimientos científicos como la geología o la astrofísica.
No hay ningún experimento, ni ningún hecho observado que apoye la creación divina, solo la fe y la escritura de la biblia. Hay muchísimos hechos, experimentos y observaciones que habría que interpretar de una forma fantástica y sobrenatural para hacerlos concordar con el relato de la creación y, para colmo, deberíamos invalidar la mayor parte de la ciencia geológica, de la ciencia astronómica y buena parte de la ciencia física y química.
Como ve, simplemente elegimos lo más probable. Pero le aseguro que si mañana se formula una teoría que explique mejor los datos y que concuerde con el resto de disciplinas, no dudaremos en tomarla en cuenta.
Por otro lado, aunque no entra dentro de la filosofía de este blog, si me gustaría señalarle un par de cosas sobre la segunda parte de su post:
- El espíritu científico de occidente no es debido únicamente al cristianismo, sino por a la herencia griega y a la gran influencia musulmana.
- En Japón, por poner un ejemplo, ni adoran al sol y la luna, ni les tienen miedo, ni son cristianos, y de desarrollo científico, técnico y artístico no van nada mal.
No quiere decir esto que muchos cristianos no hayan y sigan haciendo grandes cosas por la ciencia, el conocimiento, el arte y la sociedad. Por supuesto, pero no es su exclusiva
.
Pienso como Pasteur y como usted, señor Hernández, que la ciencia es el alma de la prosperidad de las naciones y la fuente de todo progreso. Y me molesta como las personas sin cultura científica y los pseudocientíficos no distinguen entre doxa y episteme (scientia), algo que se conoce desde el siglo IV a.C. Sin embargo, tengo contra su artículo una objeción.
No es correcto referirse a la Edad Media como si fuese una época de oscurantismo. Hacerlo representa claramente un anacronismo por nuestra parte (la del estudioso de hoy). La historiografía contemporánea ha descarta tal visión debido a que una revisión objetiva de las teorías anteriores, que consideraban al Medioevo de tal forma, no iban de acuerdo a los nuevos datos encontrados. Era más bien la idea de un hombre (humanistas, primero, luego ilustrados) que, sin entender el desarrollo de las sociedades humanas, veía con desprecio tal época y se quería diferenciar de ella, considerándose moderno. Hoy sabemos que entre los siglos V y XV hubo, inclusive, investigación científica.
Saludos
Ciertamente, lleva toda la razón, Daniel. Reconozco que lo de utilizar “Edad Media” como sinónimo de oscurantismo, es un vicio que tengo, y es incorrecto.
Una cosa es que tuviera lugar cierta desaceleración (como dicen en economía), y otra muy distinta que hubiera representado un paréntesis absoluto en el desarrollo de la ciencia.
También es cierto que encima nos centramos en la edad media europea, pero en esas épocas, árabes y chinos andaban haciendo virguerías…
Gracias por la aclaración.
Me gusta mucho los comentarios y el artículo, estoy de acuerdo con la mayoría de ellos, sin embargo, debo poner a su consideración lo siguiente:
La ciencia no es algo rígido, en el cual dos más dos es cuatro. Sabemos que las matemáticas vulgares que utilizamos en nuestros procesos diarios no se aplica en la mayoría de procesos del universo, así tal vez en química dos moléculas de algo más otras dos moléculas de otro darán tal vez tres, cuatro, dos o una molécula de otra cosa. Así por ejemplo tenemos que Aristóteles (cosmos geocéntrico) pensaba al universo de una manera y Copérnico, en base a sus descubrimientos, de otra (teoría heliocéntrica del Sistema Solar) para luego pasar a un cosmos conformado por centros relativos o cúmulos de estrellas en la que cada estrella tiene su sistema, etc., para finalmente encontrarnos en el punto en que el centro de la galaxia son los hoyos negros. Con estos dos ejemplos lo que quiero afirmar es que la ciencia no siempre es lo que parece, depende mucho de las “creencias” (explícitas o no) de los que lo desarrollan. Así también tampoco podemos despreciar el conocimiento nativo, el indígena por que de este es que las grandes industrias, sobre todo las farmacéuticas sacan su dinero, explotando el conocimiento ancestral. Para eso mandan a los antropólogos, a los biólogos a ver que hacen los “indígenas tontos”, cuyo conocimiento “no es científico”, pero si se basa en la experiencia directa con su medio a través de centurias. Otro ejemplo para aclarar. Si me refiero al análisis matemático y a todas las teorías que dependen de este o que se construyen en base de este, podemos encontrarnos con el hecho de que hoy se ha dejado de discutir el hecho de que ninguna de las series infinitas que se dicen ser convergentes pueden alcanzar ningún límite. Es decir, en términos de Zenón, Aquiles nunca alcanza la tortuga. Esta noción es fatal para el concepto de límite, y así para el análisis matemático y luego para todas las materias que se basan en ésta. Es decir podemos tener tantas versiones de análisis matemático como variantes tengamos en sus principios, definiciones, conceptos, etc. Alguien si quiere puede revisar el trabajo de Godel y darse cuenta que las matemáticas son inconsistentes, generan paradojas, inconsistencias y lo mismo se puede aplicar para cualquier otra ciencia llamada “exacta”. A qué se debe este fenómeno. Pues tal vez sea a la interposición de universos, es decir, a la multiplicidad de fenómenos físicos que existen a la vez en un solo punto. Muchas leyes en un punto para cada universo. Esta es solo una idea loca tal vez, pero yo mismo no encuentro una explicación con el limitado conocimiento que tengo y del cual que sabemos sea cierto o no, o relativamente cierto. Otro ejemplo, hace tiempo tuve la fortuna de ver un documental en el que se hablaban de las super olas, no se si este es la traducción al español, creo que era un documental del Discovery, en el cual era para el momento “científicamente” imposible las olas de 6 metros, a pesar de que muchos marineros afirmaban que había tales olas, pero los científicos las denegaban, por que no estaba en su modelo. Pues resultó que existían, y los científicos tuvieron que reveer sus modelos. Así mismo en otro documental se expone como el barro, usado desde centurias por los pueblos indígenas y nativos para la curación de heridas, afecciones a la piel, como un restaurador normal del ecosistema de la piel. Este conocimiento no es considerado como científico, por que necesita pasar los estándares actuales, metodologías usadas por la ciencia para que un conocimiento llegue a ser científico. Pero según los estándares, hasta hace poco, lo lógico era matar cuanta bacteria, virus, hongo fuese encontrado en nuestra piel, razón por la cual usamos hasta la actualidad jabones que eliminan los gérmenes. Pero lo que no se ha comprendido es el hecho de un ecosistema en la piel. Es decir, no se trata de eliminar cuanto germen lo encontramos, si no de equilibrarlos. Pero ahora ya se sabe, por lo menos algunos pocos en esta tierra, como unos científicos suizos creo, que fueron los que “descubrieron” el conocimiento nativo e investigaron y plaf, resulta que estos nativos locos no estaban tan locos como se pensaba. De la misma manera, si alguno se ha ido al campo, alguna vez se habrá topado con el hecho de que las mulas, u otro animal, de vez en cuando, comen barro. Pues la primera vez que vi esto pensé: “Que bruta la mula, comiendo tierra” y enseguida le impedía que comiera. Resulta que con el paso del tiempo el bruto era yo, por aquellos días también escuchaba que los indígenas comían este barro tierno cuando tenían problemas estomacales. Yo también pensaba y averiguaba a los médicos y estos me decían que era peligroso, incluso podía matar a las personas. Ahora resulta que los “científicos” empiezan a comercializar para la venta alguna clase de barro para restaurar el ecosistema que tenemos en el estomago, debido a que este contiene la composición equilibrada de bacterias, lo que llamamos flora microbiana. Por supuesto que no iban a coger cualquier barro, si no el barro “tierno” como lo llaman los indígenas. Es decir, ellos no necesitaban antes, como si lo hacen ahora, de tomar cada seis meses pastillas para las amebas, es decir, destruir todo lo que haya en el estómago y luego tener que tomar restauradores de flora microbiana.
Así mismo debemos darnos cuenta es que en mucho de los casos la mayoría de brujos, shamanes o como lo quieran llamar se encuentran entre los defensores de la ciencia. Dos puntos, primero les recuerdo que solo con cambiar de metodología podemos cambiar los valores de lo que calculamos y darnos otro tipo de perspectiva, esta es razón por la cual se dice que Aquiles no alcanza nunca a la tortuga. George Cantos hizo para 1875 un descubrimiento, “entre un intervalo que mide una micra y un intervalo que mide un metro … !no hay diferencia!” (extraído del libro “…Y Aquiles no alcanzó a la tortuga”) Esta es la razón por la que por ejemplo los estadounidenses tienen una forma de medir el nivel de pobreza diferente de otros países, si un pobre no se registra como tal, pues no es pobre. Profundizando un poco más en Economía, existe ahora todo una corriente que debate sobre sus principios, como ese de racionalidad de los hombres, y del cual ahora sale como contrapartida la neuroeconomía, en la cual se expone la irracionalidad del hombre, por que nos basamos en los sentimientos para todo, incluyendo para lo que pensamos. Es decir, existe una variedad de economías y enfoques de los cuales los unos son contradictorios con los otros y se puede decir o que todos son verdaderos o que todos son falsos.
Hay mucha teoría en electricidad y magnetismo que no ha sido masificada, es decir, que no ha sido divulgada, por que resulta que muchas corporaciones que se encargan de divulgar “ciencia” (elaboran libros o textos científicos) solo divulgan lo que les interesa, el resto lo ocultan. Así por ejemplo en la actualidad en la medicina se nos vende una serie de productos basura, que solo sirve para mantenernos enfermos, pero vivos y a la teoría detrás de ello se lo llama ciencia.
Bueno, finalmente lo que digo es que hay que pensar mucho en los intereses de las personas, grupos, o comunidades que realizan ciencia. Los supuestos en sus teorías, las metodologías que utilizan y darnos cuenta de que también puede haber una teoría opuesta igual de verdadera y verificable según los estándares, o tal vez haya algunas teorías no verificables bajo los estándares pero igualmente válida bajo otros, pero hay que estar despiertos y abiertos a todo. Con esto no quiero por menos decir que debemos aceptar cosas como muchos de los programas “pseudocientíficos” que son hechos por ejemplo por PBS o Discovery donde tratan de conciliar la ciencia con la religión. Pero la realidad es tan bonita y compleja que puede ser estudiada desde muchos ángulos, y determinar que es y que no es ciencia es nuestra ardua tarea, teniendo siempre en cuenta que hay saberes ancestrales, comunitarios que tienen por mucho mucha experiencia, así también habrán solo habladurías y otras cosas. Seamos abiertos y observemos bien.
Un saludo cordial y espero no haber ofendido a nadie y también disculpen las faltas de ortografía o de hilamiento que encontraren.
JM:
Efectivamente, la falta de educación propicia que la ciencia se vea tan lejana y “exótica” para la gente, que están dispuestas a aceptar cualquier explicación simplista sobre todo si la salud y la vida se van de por medio.
Y esta falta de educación da lugar a actitudes y comentarios muy interesantes, como los comentarios de Eduardo, hechos de buena fé pero que reflejan una revoltura rara y una falta de comprensión de conceptos básicos como los del límite, números y continuidad, por hablar de su intervención sobre análisis matemático, y la tan traída y llevada utilización del trabajo de Gödel para desacreditar a la matemática y a la ciencia “in toto”, que comprende todavía peor. Eso sin mencionar sus ideas sobre astronomía y física, que demuestran una incomprensión del método científico ya que da la impresión de que las explicaciones son las que hacen al mundo. Supongo que varios de los tertulianos especialistas en otras áreas del conocimiento encontrarán incoherencias semejantes.
Dices, JM, “Un charlatán aprovechará para gritar “fíjense, ni los físicos se ponen de acuerdo, porque todas sus teorías son falsas, la verdad está en que los planetas giran sujetos a esferas de cristal concéntricas”. Feynman, en el tomo I de sus célebres libros de Física, comenta, hablándo del movimiento de los planetas, que un ángel podría estarlos moviéndo nada más que en vez de colocarse en la trayectoria del plantea, tendría que hacerlo empujándolo hacia el sol. Me parece que era una forma fina de decir que lo que importaba era el como dejándo el porqué a quien quisiera contestarlo.
Evidentemente, este charlatán del que hablas confundiría el como con el porqué a conveniencia propia. De buena o de mala fé.
Finalmente, que la gente que no tuvo oportunidad de acceder a la educación superior piense y acepte la charlatanería es un hecho que nos obliga a los que tuvimos este privilegio a enfrentarlo. Durante la gripe cuando tenía la oportunidad de platicar la enfermedad con meseros, taxistas, barrenderos y muchos otros los escuchaba y después les daba algo del material que la UNAM y otras instituciones publicaron para enfrentar esta situación. Y les decía la información que tenía y al final mi opinión. Creo que ayude a que la gente reflexionara un poco. Pero cuando me encuentro universitarios que sostienen actitudes anticientíficas, posiciones esotéricas o estupídeces posmodernistas, por citar algunos, no tengo contemplaciones y de pendejos no los bajo. Evidentemente, más de una vez el asunto ha estado a punto de derivar en golpes (en un caso sí sucedió), pero no me importa. No me parece justo que la gente que sí tuvo el privilegio de la educación se ande con imbecilidades y menos en situaciones como las que se vivió a raíz de la gripe.
Más educación científica, social y humanística, si. Mayor divulgación científica, humanística y social, si. Pero mejores condiciones de vida y acceso libre a quien lo quiera a la educación, es algo por lo que se debe, creo yo, luchar.
Saludos.
Bueno mi estimado Darío, ya leo tus opiniones. Me parecen también interesantes, creo que para eso estamos aquí, para aprender de otros y ser amigos. Finalmente debemos todos ser amigos y supongo que no esta bien que insultemos a nadie, por que cuando la violencia entra en juego, quiere decir que nuestra metodología de enfrentar el problema llegó a su tope. Y es hora de cambiar! Una amiga con la que discutimos sobre problemas cristianos, ella cree en Dios y trata por todos los medios de convencerme en que crea. Por ejemplo, me dice Dios es amor y te perdona y al momento me dice que me condeno. Entonces yo le pregunto, si un Dios tiene todo amor para con los que supuestamente son sus hijos, y sobre todo el tiene todo conocimiento, comprensión, entonces para qué nos quiere castigar. Se castiga a los hijos, por ejemplo, por que nuestra inteligencia es limitada y al no poder hacer comprender a nuestros hijos, o por vagancia y lo más fácil es usar la violencia. Estás diciendo, oye no hagas esto. Lo cual te pone en un papel menor del de tus hijos, por que si tu te crees mas inteligente que tu hijo, por que recurrir a la violencia, utiliza tu inteligencia y busca alternativas para “adoctrinarlo” en la forma que tu crees que debes hacerlo. Por eso le digo a mi amiga, si Dios es más inteligente, conoce cada célula en nuestro ser, para el nada es oculto, entonces nos comprende en cada cosa que hacemos, entonces por que ha de castigarnos. Es tonto, es como ver a un bebe rompiendo un vaso y morirnos de iras después. Nosotros somos los culpables de que rompa el vaso, sabemos que un bebe no tiene conciencia de que los adultos damos valor a un vaso y que esto nos contraria por que al romper significa invertir de nuevo en su costo. Entonces si no querías que rompa, pues no le pongas a su alcance y listo. Y cuando tenga la edad suficiente para comprender esta abstracción le explicas. Entonces mi estimado Darío, no te molestes por que he tenido la fortuna de haber recibido educación universitaria, y mal a tu entender. Si entiendes más que yo simplemente haz me entender y listo. Es más te propongo una cosa, elige un tema sobre el que entiendes más de lo que yo he mencionado y te parece una estupidez y vamos discutiendo sobre eso, qué te parece?
Así yo te explico con más detalles lo que buenamente se del tema, o creo saber y luego tu das una clase magistral sobre el tema y me sacas la imbecilidad?
En espera de tu amable respuesta
tu amigo
Eduardo, dices Hay mucha teoría en electricidad y magnetismo que no ha sido masificada, es decir, que no ha sido divulgada
Como hay muchas dime un par de cada, junto con la demostración científica que permiten aceptarlas como teoría científica.
Un saludo
Eduardo, el tema se refería a lo que escribiste, no se te hablaba directamente.
Todo lo que dices no entiendo a que viene. ¿Quieres concentrarte en alguno de tantos temas que tocas?
Y mi intolerancia a los discursos magufos solamente a mi me concierne. Si, considero que si alguien tiene educación universitaria y no la usa en situaciones como la de la gripa, o para dar pie a discusiones sensatas como son las de la racionalidad y la ciencia, es un verdadero idiota. Si quiere conservar sus creencias y sus mitos para su círculo de íntimos, para sus ceremonias eclesiales o para sentirse en la intimidad de su cuarto que es más inteligente que todos los demás seres humanos juntos, a mi no me importa. Pero si lo usa para poner en riesgo la vida de la gente diciéndole que no vacune a sus hijos, o para sacar tarugadas sobre el origen de la gripa, o para darle un barniz cientificista a sus elucubraciones y luego pasar a despreciar “a la ciencia” (entiéndase a esta como él o ellla digan) y se dedica a pregonarlas entonces si tenemos problemas.
O, si lo quieres de otra manera, y hablando acerca de quienes escriben de manera oscura y confusa (sobre todo en cosas que son sencillas), un escritor y divulgador de la ciencia cuyo nombre se me escapa en este momento dijo, sobre estas personas, que o son farsantes o son canallas. Y estoy muy de acuerdo con él.
Nunca pensé que te apuntaras en esta lista, ni te conozco. Entiende, critico el discurso. La única referencia directa a tu persona fue que me parecía que actuabas de buena fé pero que tenías varios conceptos muy confusos.
No tengo por qué sacarte de nada. Yo no te metí en ese discurso. Hay muchas ligas muy buenas en este blog y blogs amigos. Hay textos muy comprensibles en este blog y los otros. Hay muchos libros de divulgación científica excelentes. Hay investigadores a y académicos que con gusto te ayudarán si les preguntas directamente sobre su tema de estudio (aquí, con JM, Manuel, Gabriela y otros he aprendido bastante sobre genética, evolución, celulas y otros temas, incluso he podido preguntarles y me han contestado). Hay por donde si lo que te interesa es entender y aprender sobre un tema en particular y obtener un conocimiento útil.
No creo que seas mi amigo. Con que nos respetemos, es más que suficiente.
Bueno estimado Manuel, yo no soy ningún experto en electricidad y magnetismo, pero si en matemáticas. He estado leyendo algunos libros y viendo algunos documentales por que me interesa el tema, pienso estudiarlos apenas tenga una ventana de tiempo. Hasta mientras lo que si puedo es dirigirte exactamente al punto dónde yo empecé a obtener información de las teorías que manifiesto, estas son relacionadas a las teorías no divulgadas de Max Planck en base a las cuales se puede obtener energía libre. Alguien a quien he visto mucho es a Tom Bearden, un PhD en energía nuclear. Si utilizas programas P2P podrás encontrar muchos Documentales de él, realmente el sitio te va a gustar mucho, pero pongo la página web donde te mencionan algunas de estas teorías: http://video.google.com/videoplay?docid=-647500399229222409
Con relación al comentario de Darío, pues yo que ya me animaba a discutir sanamente sobre los temas en los que mencionas que estoy herrado y no comprendo, seguramente sea así, no puedo decir que no, y eso lo entiendo profundamente, creo que nadie es dueño de la verdad. Y sí, lo que proponía es que clarifiques por qué estoy mal escogiendo un tema específico, aquel que te guste o te sientas más seguro, entonces yo tengo la oportunidad de refutar y así en adelante. Lo que mencionaba en mi primera intervención y como habrán entendido es la relatividad de las teorías en cuanto a su “validez”, la cual la he estado estudiando por algún tiempo. En realidad agradezco los nombres de las personas que mencionas, y si me gustaría aprender. Creo, en mi caso particular, ése es mi objetivo de vida, aprender y mejorar. Con relación al comentario sobre Dios era solamente para ejemplificar que si una persona conoce más sobre algo y es “más inteligente” en algo, no creo necesario insultar directamente o indirectamente, simplemente usar esa inteligencia para explicar algo, hacerse entender y no insultar. Yo personalmente no he podido romper con la creencia tan arraigada que tienen ciertas personas de creer en Dios. Hemos discutido mucho, finalmente llegan al punto donde ante mis argumentos y preguntas me dicen que esos son misterios de Dios y luego furiosos se van y me dicen de forma amable que no sea tonto, que me voy a ir al infierno por no hacer caso a lo que me dicen. Al final me quedo sin respuestas, sin poder haber cambiado la forma de pensar del resto y con un buen madrazo de forma directa pero amable o indirecta. En cuanto a la ciencia creo que tiene similitudes, y es justamente gracias a la lógica matemática que me ha venido dando muchas buenas lecciones, que poco a poco fueron derrumbando esa concepción tan cerrada que tenía de la ciencia. Nos falta tanto para entender nuestro mundo. Es por ésto que no me considero “mejor”, ni ser el poseedor de la verdad.
Con relación a la gripe que se menciona, se podría buscar en Google “Los crímenes de las grandes compañías farmacéuticas” y leer el artículo de Teresa Forcades i Vila, y tal vez entender mejor mi punto de vista con relación a tener cuidado con lo que se dice que es “ciencia” y que la nosotros normalmente nos tragamos como cierto.
Finalmente algo que me gustó mucho fue ver la actitud de los cubanos, se pelean, se madrean, pero al rato siguiente como si nada, amigos de nuevo. Bueno en el lugar donde vivo si alguien madrea a otro este pasa resentido un buen tiempo. Creo que con buenas ganas todos podemos ser amigos, y por supuesto respetandose, se tengan o no claras y marcadas diferencias. Por que si dices a otro que no piensa lo mismo que tú que es un imbécil, ¿qué respeto puede haber y peor amistad?
Saludos
Tomamos el nombre de un científico famoso que jamás dijo una palabra en contra de las leyes de la termodinámica, le añadimos el término mágico “secreta” a la palabra “teoría” y ya lo tenemos: la teoría secreta de Max Planck acerca de la energía libre, un concepto que viola todas las leyes del Universo pero que algunos mantienen porque de paso se alimenta la paranoia sobre gobiernos y petroleras.
El autor real de esas hipótesis es Tom Bearden que, como otros muchos magufos, se identifica como PhD. cuando su diploma, si es que lo tiene, pertenecería a una institución no homologada. Cito:
Beard es en realidad un coronel retirado del ejército de EE.UU.
Tiene algunas patentes, aunque, por extraño que parezca, no es necesario demostrar que funciona para obtener los derechos sobre un invento. Sus hipótesis se basan en la suposición de que la llamada “energía del vacío”, formulada en el marco de la mecánica cuántica, es la que mueve todas las cosas. Cito de nuevo:
Esto es, como de costumbre, una cuestión de creencias.
Estimado Manuel, en realidad tienes razón, como mencioné anteriormente es difícil ponerse a verificar cada dato, cada teoría. O tal vez el señor Bearden a dado con una teoría muy buena, pero como siempre pasa en la historia, como a muchos científicos, nadie le crea. Bueno si se está estudiando seriamente creo que es el deber. En mi caso yo solo puedo responder por ciertas áreas en Economía y Matemáticas, del resto solo soy un lector aficionado, no un investigador. En realidad no me he puesto a constatar si las teorías o el origen del señor Bearden son válidas, para esto lo que debería hacer es estudiar física y empezar la investigación y experimentación debida. Pero como en mi caso, creo que tu tampoco debes prestar mucho caso a lo que se dice por ahí, en este caso de Wikipedia, que es de donde sacas el artículo, ya ves por ejemplo, un estudiante británico escribió falsedades en la enciclopedia y resulto que periódicos británicos usaron sus referencias como ciertas. (http://www.infobae.com/contenidos/447637-100918-0-Un-fraude-en-Wikipedia-enga%C3%B1%C3%B3-a-varios-diarios)
En realidad como dices tu “Esto es, como de costumbre, una cuestión de creencias”, mientras no tenga tiempo uno y realmente haga las investigaciones del caso, personalmente y de eso si realmente me declaro culpable en este campo, la física.
Saludos
La debilidad de Wikipedia es su ventaja: todos pueden modificarla.
Que este señor no tiene conocimientos de física ni un doctorado no es algo que se haya inventado nadie, responde a una investigación realizada por terceras personas y así consta en Wikipedia.
Seguramente.
“Yo personalmente no he podido romper con la creencia tan arraigada que tienen ciertas personas de creer en Dios. ”
Yo NO QUIERO que alguien deje de creer en dios o en lo que le pegue la gana. Lo que si quiero es que no metan su creencia en donde no viene al caso por qué una parte de las ciencias les molesta. Que hagan los creyentes religiosos que entran en este tipo de blogs lo que en algún momento el anfitrión del blog “Un planeta con canas” comentó sobre Pasteur: dejar sus creencias en la entrada del laboratorio (o al sentarse en la computadora) y recogerlas cuando salgan de este.
Y esto también incluye a los esotéricos, iluminados, y otros tantos.
Saludos.
Lo mismo para l@s jueces…
Saludos.