Sensatez en la Unión Europea
7/03/08 por J.M.Hernández
Hace unos meses se aprobó, por la asamblea del Consejo de Europa, una resolución sobre los peligros del creacionismo en la educación.
Pese al voto en contra de 25 delegados (ninguno español, todo hay que decirlo), la resolución aprobada puede consultarse aquí.
Transcribo la introducción de la propuesta, presentada en su momento por Guy LENGAGNE, del Grupo Socialista francés:
“La teoría de la evolución ha sido atacada por varios fundamentalistas quienes señalan que las teorías del creacionismo deben ser enseñadas en las escuelas europeas junto con o en vez de aquellas. Desde en punto de vista científico, no hay duda en absoluto de que la evolución es la teoría central para entender el universo y la vida en la tierra.
El creacionismo, en cualquiera de sus formas, como el “diseño inteligente”, no esta basado en hechos, no utiliza ningún razonamiento científico y sus contenidos son patéticamente inadecuados para las clases de ciencia.
La Asamblea invita a las autoridades educativas de los Estados miembros a promover el conocimiento científico y la enseñanza de la evolución y oponerse firmemente a cualquier intento de enseñanza del creacionismo como una disciplina científica.”

Sentido común puro y duro, que es lo que más daño hace a cualquier postura religiosa: los hechos no son rebatibles a través de creencias. Una fábula no daña a la Ciencia, como los selenitas de Julio Verne no afectan a los estudios de la Luna realizados por la NASA.
La ciencia no es creencia. La ciencia es evidencia. Pero ver es interpretar. Por eso, si Leewenhoeck veía un homúnculo en la punta del espermatozoide, no podemos decir, hoy en día, que había llegado a la verdad. Seamos concientes de la historia: las verdades científicas cambian. El cracionismo no es ciencia, y es inaceptable como ciencia. Y lo es poque no avanza, no cambia. La ciencia se autorregula, como la vida, y evoluciona, como la vida. Ahora, el diseño inteligente postula a Dios como explicación científica. Esto es inaceptable, por definición: la ciencia no puede dar explicaciones sobrenaturales de fenómenos naturales. Pero lo cierto es que no sabemos cómo se creó esa complejísima maquinaria que llamamos célula. No lo sabemos, y los partidarios del diseño inteligente se aprovechan de ello. Pero ¿sería veraz, por defendernos del creacionismo, inventar explicaciones ad hoc, sólo para salvarnos del creacionismo? Aceptemos que hay misterios, anomalías y cosas inexplicables, que tal vez explicaremos “mañana”. ¿Cuál es el problema de aceptar los límites del conocimiento científico?
Hernández, vuelva al blog, ¡Lo necesito! Prometo poner en el blog todo lo que me escriba. Mire, incluso cambié eso que me criticaba de la “generación espontánea”. ¿Por qué es tan difícil dialogar civilizadamente? Yo defendía a Jolimu porque me parece que él señalaba anomalías interesantes que son, justamente, la base para que la ciencia cambie y avance. No matemos a los rivales. El cambio surge de la lucha. ¿No es lo que enseñó Darwin? Yo no creo en los extraterrestres, ni en el arca de Noé, y me parece horrible que Discovery Channel se ocupe de analizar la sábana santa. me eduqué de niño con los videos de Carl Sagan. No soy su enemigo, no soy el enemigo de la ciencia. Sólo quiero interlocutores válidos para ideas nuevas.
Saludos desde Argentina.
Daniel
Daniel, creo que los científicos conocemos de sobra los límites de la ciencia. Uno de ellos ya lo comentas: el origen de la vida. La ciencia tiene hipótesis sobre cómo se generaron las primeras moléculas orgánicas complejas, pero son hipótesis, no se ha demostrado. ¿Qué diferencia tienen esas hipótesis con una creencias?. Pues fundamentalmente que cumplen reglas físicoquímicas, y están basadas en observaciones experimentales. Una creencia no. También se han detectado moléculas orgánicas complejas en nebulosas estelares o en cometas. ¿Significa eso que esas moléculas vinieron del espacio para llegar a formar parte de los seres vivos actuales?. Pues nadie lo sabe, y en cualquier caso sigue sin explicar el problema de cómo se pasó de esas moléculas a los primeros seres vivos.
Es fácil asumir que no se sabe todo, y esto es un aliciente para seguir trabajando. Nadie hace un siglo podría intuir lo que hoy sabemos sobre los conocimientos que hoy tenemos acerca de la estructura molecular de la materia. Y esos conocimiento se han adquirido trabajando mucho. Y fíjese además que, he estado escribiendo acerca del origen de la vida. La evolución es otro cantar. Sabemos que los organismos vivos evolucionan, ahí el límite está en otra parte; no acabamos de entender aún los mecanismos por el que lo hacen. Y por eso hay controversia científica.
Y también sabemos que esas lagunas de conocimiento (que son muchas) son aprovechadas por quienes quieren desprestigiar el pensamiento racional. Ese discurso es la primera que se lo leo. Espero que sea sincero, más allá de hacer las paces con quien echó de su blog.
En cuanto a la segunda parte del mensaje no la contesto porque va dedicada a Hernández. Simplemente indicarle, si me lo permite, que no está bien censurar los post (a menos que hayan insultos clarísimos o se reciban mensajes de “trolls”; pero estoy seguro que ese no fue el caso). Aquí se debate y a veces se hace con mucha vehemencia, pero eso también forma del debate. Sobre Jolimu prefiero no opinar, él ya sabe lo que pienso.
Un saludo
Hola Daniel, bienvenido a estos lares.
Yo no dejé de participar en su Blog, sino que usted decidió no publicar más comentarios míos. Entiendo perfectamente cuando se me invita a un sitio, como hizo usted en su momento, y también entiendo perfectamente cuando se me invita a largarme.
Como le dije en mi último comentario (no publicado), no me gustan los foros con moderación, donde el propietario decide qué comentarios se publican y cuándo. No me gusta no saber si otras personas han opinado y no salen sus opiniones, no me gusta ver mis respuestas publicadas varios días después, siempre con la contestación del dueño a continuación.
Aún así, participé porque me parecía interesante y porque fui amablemente invitado. Ahora bien, tras dejar de aparecer mis comentarios, supongo que entenderá que no continuara enviando más.
No obstante, no piense que me siento ofendido o algo parecido, en absoluto. Simplemente, entendí que no le gustaba que siguiera participando allí.
Por supuesto, no tengo problemas en volverlo a hacer: quite la moderación de comentarios de su blog, no borre ninguno (salvo los casos que comenta Manuel) y no tendré inconveniente en volverle a discutir hasta el sexo de los ángeles
Un cordial saludo.